El viernes 16 de junio del 2017 se realizo la asamblea ordinaria, tratandose diversos temas, entre ellos matriculación y aranceles entre otros y se eligieron y renovaron cargos dentro de la comisión directiva para el año 2017.  

 

Presidente: Cignetti Angel 

Vicepresidente: Nafissi Gabriel

Vocales:

-Cattaneo Rodrigo 

-Della Costa Mariela 

-Bongiovanni Marcelo

-Pitavino Agustin

-Ruben Casale

-Castro Luna Adolfo

-Martines Mario Espeche

-Cortez Miguel Angel 

Resulta frecuente que los ingenieros agrónomos - como ocurre con profesionales de otras ramas - se pregunten acerca del fundamento de la obligación de matricularse, como recaudo indispensable para poder ejercer su profesión o, lisa y llanamente, objeten el cumplimiento de tal exigencia.-

Tal cuestión tiene respuesta y la justificación irrefutable que procuraremos exponer sintéticamente a través de los párrafos que siguen, conducentes a una única y contundente razón: la matrícula profesional vigente es requisito ineludible de habilitación para ejercer la profesión en condiciones de legalidad.-

 

Las profesiones: interés público y control estatal:

Existen actividades en las que, por estar comprometido el interés público, no pueden ser desarrolladas por cualquier persona, sino sólo por aquellas que hayan adquirido y certificado un grado de formación técnica y científica adecuadas para llevarlas a cabo. Naturalmente, es el Estado el que determina cuáles son esas actividades calificadas, originando las denominadas “profesiones”.-

Las profesiones se distinguen de las artes, oficios u otras ocupaciones precisamente porque quienes las desarrollan, en función de la trascendencia social de tales actividades, están sometidos a control estatal específico, tanto en la etapa de formación previa, como luego, durante todo el lapso del ejercicio profesional.-

Existen evidentes razones de interés y seguridad pública que justifican ese control permanente.-

A nadie podría ocurrírsele, por ejemplo, que la salud de las personas no estuviera a cargo de profesionales de la medicina, como tampoco que la defensa de los derechos ante los tribunales no le cupiera a un abogado.-

En el caso de los profesionales de la ingeniería agronómica, esas razones también son plausibles. Así, desde una irracional explotación de la tierra, con sus perjuicios económicos comunitarios a mediano o largo plazo, hasta la utilización inapropiada de productos agroquímicos, con sus secuelas sanitarias, son indicativas de la necesidad del control estatal al que hacíamos referencia. Por caso, la preservación del medio ambiente preocupa hoy a la humanidad entera y la ingeniería agronómica - entre otras disciplinas - está signada a aportar soluciones a tan importante problemática. -

 

El concepto “matrícula”:

De lo antedicho se deriva y justifica que para ejercer una profesión sea necesario poseer el título académico correspondiente y contar además con una autorización o habilitación pública estatal específica, que se conoce como “matrícula”.-

El título certifica la formación recibida en orden a la capacitación científica y técnica previas, necesarias para el ejercicio profesional respectivo.-

La matrícula, por su parte, acredita que la actividad del graduado está sometida al gobierno y control estatal y constituye, a la vez, una constancia de habilitación pública para el ejercicio profesional.-

 

El control estatal de las profesiones es facultad de las Provincias:

En nuestro país el gobierno y control – también denominado “poder de policía” – sobre las profesiones compete a las Provincias. Así lo establece el artículo 42 de la Ley Nacional de Educación Superior que, en su parte pertinente, expresa: “Los títulos con reconocimiento oficial certificarán la formación académica recibida y habilitarán para el ejercicio profesional respectivo en todo el territorio nacional, sin perjuicio del poder de policía sobre las profesiones que corresponde a las provincias.-

Tal disposición arraiga en la propia Constitución Nacional, más precisamente en los artículos 1º (en lo referido al sistema federal de gobierno), 5º (autonomía de las provincias) y 121 (conservación por parte de las provincias de todo poder no delegado al gobierno nacional).-

En función de tales preceptos y en virtud que la materia no ha sido objeto de delegación de las Provincias al Estado Nacional, el gobierno y control del ejercicio de las profesiones compete a las Provincias, en forma exclusiva y excluyente, en el ámbito de sus respectivos territorios.-

 

Rol y rango de los Colegios Profesionales:

Ahora bien, los Estados Provinciales, conforme sus propias pautas de organización, adoptadas en virtud de la autonomía que les otorga el artículo 5 de la Constitución Nacional, pueden delegar el gobierno y control del ejercicio profesional en los Colegios o Consejos Profesionales específicos de cada actividad. De tal forma, las Provincias dictan leyes que disponen la creación de esos entidades, fijan sus funciones y atribuciones y delegan en ellos el gobierno y control de las profesiones, confiriéndoles la potestad de otorgar y, en su caso, suprimir - temporal o definitivamente- la matrícula profesional.-

De ese modo, los Consejos y Colegios Profesionales adquieren el rango de personas jurídicas de derecho público no estatal, que ejercen por delegación legal funciones públicas originarias del Estado.-

 

La obligación legal de matricularse – ejercicio ilegal de la profesión:

Más allá de las consecuencias que cada legislación provincial en particular prevea, el ejercicio profesional sin matrícula, aun poseyendo el título académico correspondiente, constituye el delito en los términos del art. 247 del Código Penal Argentino, que expresa: “Será reprimido prisión de quince días a un año el que ejerciere actos propios de una profesión para la que se requiere una habilitación especial, sin poseer el título o la autorización correspondiente”.-

Va de suyo que la “autorización correspondiente” a la que refiere la norma transcripta no es otra que la matrícula profesional, que otorgan los Consejos o Colegios Profesionales aludidos, por delegación legal del Estado Provincial respectivo.-

CONCLUSION: En función del suscinto desarrollo emergente de los conceptos que anteceden, puede afirmarse que la obligación de matricularse encuentra adecuado fundamento en la necesidad de que exista gobierno y control sobre actividades de interés público, como son las que desarrollan los profesionales de las distintas ramas, en función de la gravedad y trascendencia comunitaria de su gestión.-

Resulta frecuente que los ingenieros agrónomos - como ocurre con profesionales de otras ramas - se pregunten acerca del fundamento de la obligación de matricularse, como recaudo indispensable para poder ejercer su profesión o, lisa y llanamente, objeten el cumplimiento de tal exigencia.-

Tal cuestión tiene respuesta y la justificación irrefutable que procuraremos exponer sintéticamente a través de los párrafos que siguen, conducentes a una única y contundente razón: la matrícula profesional vigente es requisito ineludible de habilitación para ejercer la profesión en condiciones de legalidad.-

 

Las profesiones: interés público y control estatal:

Existen actividades en las que, por estar comprometido el interés público, no pueden ser desarrolladas por cualquier persona, sino sólo por aquellas que hayan adquirido y certificado un grado de formación técnica y científica adecuadas para llevarlas a cabo. Naturalmente, es el Estado el que determina cuáles son esas actividades calificadas, originando las denominadas “profesiones”.-

Las profesiones se distinguen de las artes, oficios u otras ocupaciones precisamente porque quienes las desarrollan, en función de la trascendencia social de tales actividades, están sometidos a control estatal específico, tanto en la etapa de formación previa, como luego, durante todo el lapso del ejercicio profesional.-

Existen evidentes razones de interés y seguridad pública que justifican ese control permanente.-

A nadie podría ocurrírsele, por ejemplo, que la salud de las personas no estuviera a cargo de profesionales de la medicina, como tampoco que la defensa de los derechos ante los tribunales no le cupiera a un abogado.-

En el caso de los profesionales de la ingeniería agronómica, esas razones también son plausibles. Así, desde una irracional explotación de la tierra, con sus perjuicios económicos comunitarios a mediano o largo plazo, hasta la utilización inapropiada de productos agroquímicos, con sus secuelas sanitarias, son indicativas de la necesidad del control estatal al que hacíamos referencia. Por caso, la preservación del medio ambiente preocupa hoy a la humanidad entera y la ingeniería agronómica - entre otras disciplinas - está signada a aportar soluciones a tan importante problemática. -

 

El concepto “matrícula”:

De lo antedicho se deriva y justifica que para ejercer una profesión sea necesario poseer el título académico correspondiente y contar además con una autorización o habilitación pública estatal específica, que se conoce como “matrícula”.-

El título certifica la formación recibida en orden a la capacitación científica y técnica previas, necesarias para el ejercicio profesional respectivo.-

La matrícula, por su parte, acredita que la actividad del graduado está sometida al gobierno y control estatal y constituye, a la vez, una constancia de habilitación pública para el ejercicio profesional.-

 

El control estatal de las profesiones es facultad de las Provincias:

En nuestro país el gobierno y control – también denominado “poder de policía” – sobre las profesiones compete a las Provincias. Así lo establece el artículo 42 de la Ley Nacional de Educación Superior que, en su parte pertinente, expresa: “Los títulos con reconocimiento oficial certificarán la formación académica recibida y habilitarán para el ejercicio profesional respectivo en todo el territorio nacional, sin perjuicio del poder de policía sobre las profesiones que corresponde a las provincias.-

Tal disposición arraiga en la propia Constitución Nacional, más precisamente en los artículos 1º (en lo referido al sistema federal de gobierno), 5º (autonomía de las provincias) y 121 (conservación por parte de las provincias de todo poder no delegado al gobierno nacional).-

En función de tales preceptos y en virtud que la materia no ha sido objeto de delegación de las Provincias al Estado Nacional, el gobierno y control del ejercicio de las profesiones compete a las Provincias, en forma exclusiva y excluyente, en el ámbito de sus respectivos territorios.-

 

Rol y rango de los Colegios Profesionales:

Ahora bien, los Estados Provinciales, conforme sus propias pautas de organización, adoptadas en virtud de la autonomía que les otorga el artículo 5 de la Constitución Nacional, pueden delegar el gobierno y control del ejercicio profesional en los Colegios o Consejos Profesionales específicos de cada actividad. De tal forma, las Provincias dictan leyes que disponen la creación de esos entidades, fijan sus funciones y atribuciones y delegan en ellos el gobierno y control de las profesiones, confiriéndoles la potestad de otorgar y, en su caso, suprimir - temporal o definitivamente- la matrícula profesional.-

De ese modo, los Consejos y Colegios Profesionales adquieren el rango de personas jurídicas de derecho público no estatal, que ejercen por delegación legal funciones públicas originarias del Estado.-

 

La obligación legal de matricularse – ejercicio ilegal de la profesión:

Más allá de las consecuencias que cada legislación provincial en particular prevea, el ejercicio profesional sin matrícula, aun poseyendo el título académico correspondiente, constituye el delito en los términos del art. 247 del Código Penal Argentino, que expresa: “Será reprimido prisión de quince días a un año el que ejerciere actos propios de una profesión para la que se requiere una habilitación especial, sin poseer el título o la autorización correspondiente”.-

Va de suyo que la “autorización correspondiente” a la que refiere la norma transcripta no es otra que la matrícula profesional, que otorgan los Consejos o Colegios Profesionales aludidos, por delegación legal del Estado Provincial respectivo.-

CONCLUSION: En función del suscinto desarrollo emergente de los conceptos que anteceden, puede afirmarse que la obligación de matricularse encuentra adecuado fundamento en la necesidad de que exista gobierno y control sobre actividades de interés público, como son las que desarrollan los profesionales de las distintas ramas, en función de la gravedad y trascendencia comunitaria de su gestión.-

 

Julio Vallejo dijo que en Tucumán hay 77 empresas de aplicación de plaguicidas contra plagas urbanas.

PROCEDIMIENTO. Las aplicaciones deben realizarse siguiendo protocolos.

 

El CIAZT quiso desarrollar, dentro de las jornadas, diversos cursos para los profesionales dedicados a las actividades fitosanitarias y de aplicación de productos fitosanitarios y, en este sentido, el colegio cumple un rol fundamental no solo al ser co-organizador de este curso con la Dirección de Agricultura de la provincia, que es la autoridad de aplicación, sino que el colegio realiza la vigilancia de matrícula, piedra basal para obtener el registro de “asesor”, además de colaborar en la organización de este curso que es otro requisito para el registro. El Registro habilita al profesional a emitir la receta de agroquímicos, dijo Julio Vallejo.

En el caso del Curso Obligatorio para Asesores Técnicos Domisanitarios, también desarrollado en el marco de este evento, en este caso no hay una Ley sino una ordenanza que lo exige. En Tucumán existen 77 empresas de aplicación de plaguicidas domisanitarios para el control de plagas urbanas, y cada empresa debe tener un Asesor.

“El rol de nuestro colegio es también de vigilancia de la matrícula y colaboración en la organización de capacitaciones para nuestros profesionales”, manifestó.

Se analizaron temáticas tales como Seleccionar el correcto producto domisanitario, Manejo de roedores de campo, Hantavirus, Campañas de control de vectores, Salud ambiental de la provincia y Brigada Nacional de Vectores.

Otras de las actividades que desarrollamos fue la “I° Jornada de Actualización Técnica de Arbolado Urbano del NOA”. Un gran tema vinculado con la problemática del cambio climático, generando desde esta Jornada un gran debate sobre lo que ocurre en las ciudades sobre esta temática.

Se analizaron temas como: El árbol en la ciudad; Beneficios y conflictos; El arbolado público como eje de la educación ambiental; Arboricultura tradicional y moderna y, La planificación del arbolado público.

Los zootecnistas

Además, se realizó el “II° Congreso Provincial de Ingenieros Zootecnistas de Tucumán”, donde se analizaron las políticas públicas tales como Plan Ganadero Provincial, La carne ovina una alternativa de producción, Manejo zootécnico en la producción de pollo parrillero, Alimentos convencionales y no convencionales para la producción bovina y cerdos.

Se realizó, además, una mesa debate y se presentó a la Asociación de Ingenieros Zootecnistas de la República Argentina (AIZA).

La realización de la “7° Jornada Nacional Fitosanitaria y II° Congreso Provincial de Ingenieros Agrónomos y Zootecnistas” en la Residencia Universitaria Horco Molle-Tucumán, en la que participó una una importante cantidad de profesionales provenientes de diversas provincias del país vinculados a las ciencias agropecuarias, además de personas y técnicos vinculados a la aplicación de agroquímicos y domisanitarios, fue muy importante para los productores, técnicos, aplicadores y toda persona relacionada a esta importante actividad, sobre todo por el efecto que tienen las aplicaciones de agroquímicos cuando no son las adecuadas y provocan un fuerte impacto en el medio ambiente circundante.

La aplicación de agroquímicos es una tarea que tiene que tener el máximo de los cuidados a la hora de preparar los caldos de aplicación y al momento mismo de la distribución en un campo o área, donde se quiere controlar una plaga y/o enfermedad.

Estos cuidados deben darse desde el momento mismo en el que un profesional aconseja la aplicación de un determinado producto, ya que esta persona debe estar capacitada en los mismos y dosis a utilizar y el momento óptimo de aplicación.

A continuación, la o las personas involucradas en la aplicación deben tener los conocimientos y todos los medios y equipos necesarios para realizar una adecuada preparación del caldo y una correcta aplicación con los equipos pulverizadores terrestres o aéreos.

Estas son solo algunas consideraciones generales que se deben tener en cuenta para un adecuado manejo y aplicación de agroquímicos, ya que los cultivos, las superficies a aplicar de un cultivo o áreas con plagas domésticas y los diferentes momentos son muy variables, y para conocer a profundidad estos temas, sin duda que eventos de las características que se dieron durante dos días en Tucumán, sirven para afianzar estos conocimientos.

Las aplicaciones de químicos para poder controlar plagas en los cultivos que aparecen por períodos y que deben ser controladas por la incidencia que tienen en la producción, es algo habitual en el campo. Pero a pesar de ello, muchas veces se cometen errores al momento de la aplicación, por lo que la capacitación permanente del personal es fundamental para que el cultivo esté cuidado y para que el medio ambiente sea afectado mínimamente.

Ni hablar de los cuidados que se deben tener al aplicar los químicos en zonas habitadas para controlar plagas domiciliarias, como lo es el control del mosquito transmisor de una peligrosa enfermedad como el “dengue” o de plagas agrícolas que sorprendieron a muchas zonas del NOA, como la aparición de mangas de langostas que afectaron cultivos y hasta barrios pobladas de ciertas localidades.

Es importante destacar que en Tucumán se siembra durante el año una gran superficie de cultivos de granos que superan las 300.000 hectáreas, tanto de granos gruesos estivales como los que ya se está terminando de sembrar de trigo y garbanzo como invernales, a las que se les suman las 270.000 ha de caña de azúcar y alrededor de 40.000 ha de cítricos, además de las tierras utilizadas en tabaco, papa, frutilla y demás hortalizas que se cultivan en la provincia.

En Tucumán siempre se realizan capacitaciones de cómo usar y aplicar adecuadamente un producto, algo muy importante para evitar todos los problemas que ocasiona el mal uso de los químicos y el poco cuidado que algunos productores y aplicadores tienen al momento de realizar la pulverización, informando, además, cómo funcionan reglamentariamente las cosas puede entenderse perfectamente cómo actuar y evitar problemas jurídicos que ocasione un mal manejo o un desconocimiento de las normativas.

Seguramente las jornadas desarrolladas en Horco Molle sirvieron para afianzar conocimientos y para que el sector conozca más profundamente las normativas vigentes.

En nuestra provincia rige la Ley Provincial Nº 6.291/91, donde sus diferentes artículos sirven de guía para evitar y/o minimizar accidentes de cualquier tipo relacionados con los agroquímicos. Actualmente se trabaja en la modificación de ciertos artículos para adecuarse a la realidad actual.

Por otro lado, debe decirse que también existen diferentes reglamentaciones adecuadas a cada provincia, y a nivel nacional una que se sintetiza en una Guía de Uso Responsable de Agroquímicos ,que es un conjunto de directrices básicas para la comercialización, manejo, utilización, aplicación y disposición final de envases y residuos de agroquímicos, en virtud de las responsabilidades de los distintos actores que intervienen en el proceso, las necesidades de capacitación, los elementos de protección personal, los controles de salud y los planes para emergencias.

Cumplimento las reglamentaciones y capacitando a los responsables de esta labor nos permitirá tener éxito en el tratamiento fitoterátipo realizado, a la vez poder asegurar su correcta utilización con el fin de proteger la salud humana y reducir los riesgos para el medio ambiente.

 

 Fuente: La Gaceta

Intercambiaron conocimientos académicos, agrónomos y zootecnistas, técnicos de cámaras de aplicación de químicos terrestres, aéreos y terrestres y productores agropecuarios

HORCO MOLLE. En las instalaciones de la UNT se realizó el encuentro, donde técnicos, profesionales y productores intercambiaron sus experiencias.

Organizado por la Federación Argentina de Ingeniería Agronómica (Fadia) y Colegio de Ingenieros Agrónomos y Zootecnistas de Tucumán (Ciazt) se realizó entre el jueves y ayer la “7° Jornada Nacional Fitosanitaria y II° Congreso Provincial de Ingenieros Agrónomos y Zootecnistas” en la Residencia Universitaria Horco Molle (Yerba Buena), Tucumán.

Participó una importante cantidad de profesionales provenientes de diversas provincias del país vinculados a los colegios de ingenieros agrónomos, zootecnistas y de otras ciencias agropecuarias, además de personas y técnicos vinculados a cámaras de aplicación de agroquímicos (terrestres y aéreos) y domisanitarios (terrestres), distribuidores de insumos agropecuarios, estudiantes avanzados de la FAZ-UNT y del último año de EAS-UNT y productores de la actividad agropecuaria, además del personal técnico de la Actividad Agropecuaria y Domisanitaria.

Los temas tratados durante las jornadas fueron de mucha importancia y actualidad, ya que se trataron cuestiones vinculadas a la provincia y a la región, como por ejemplo la presentación de la Asociación de Ingenieros Zootecnistas de la República Argentina (AIZA), el Plan Ganadero Provincial, la carne ovina una alternativa de producción, manejo zootécnico en la producción de pollo parrillero, alimentos convencionales y no convencionales para la producción bovina, alguno de ellos tratados hace poco en la SRT, como la presentación del proyecto de alícuota cero para Ingresos Brutos y Salud Pública para la producción pecuaria provincial, manifestó uno de los ganaderos participantes del evento profesional.

“Este evento, llevado a cabo durante dos días, tuvo una fuerte repercusión en el ambiente profesional agropecuario del NOA y fue aprovechado por muchos participantes”, dijo Julio César Vallejo, presidente Colegio de Ingenieros Agrónomos y Zootecnistas de Tucumán (Ciazt) y vicepresidente Federación Argentina de la Ingeniería Agronómica (Fadia)

Al consultarle sobre la importancia del mismo dijo: “sin duda alguna, haber reunido a todos los actores involucrados en las problemáticas fitosanitarias del país en Tucumán, como las autoridades de fiscalización a través de la Comisión Federal Fitosanitaria (CFF), Cámaras de distribución y aplicación de fitosanitarios, profesionales de la Ciencias Agropecuarias de la República Argentina que trabajan en la actividad, la Federación que los nuclea, Universidades formadores de estos profesionales, sectores públicos y privados del sector agropecuario, para analizar los grandes temas en materia fitosanitaria, permitió acceder a mucha información relacionada con nuestra actividad profesional. Esto permitirá tener más herramientas en la toma de decisiones tanto empresariales, profesionales y de política agropecuaria”.

En la Jornada desarrollada en Horco Molle, se debatieron temas relacionados con agroquímicos y su problemática: Ampliación de registro de uso en cultivos regionales, aplicaciones de fitosanitarios bajo Buenas Prácticas en áreas periurbanas, uso de la receta de agroquímicos, toxicología, malezas resistentes, etc, dentro del marco del Curso Obligatorio para Asesores Técnicos Fitosanitarios.

“Esperemos que esta experiencia de desarrollar un evento de esta envergadura en Tucumán haya sido aprovechado por los profesionales del área y de aquellas vinculadas a diferentes sectores productivos, lo que al fin y al cabo es uno de los objetivos que tenemos en el Ciazt, concluyó Vallejo.

Fuente: La Gaceta

Agroquímicos: Distancias Mínimas. Ministerio de Agroindustria

Buenas Prácticas Agrícolas : Zona de amortiguamiento