Este espacio propuesto por el Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción apunta a conservar la diversidad de los ejemplares nativos y mantener semillas de mayor calidad. Ayudará al desarrollo de la flora autóctona y al estudio de las propiedades de los cultivos.

La degradación de los bosques nativos a raíz de acciones humanas o incendios forestales, afectan directamente al corazón de nuestra flora nativa. Para hacer frente a esta situación, la cartera medioambiental trabaja en el desarrollo de un banco de germoplasma: un espacio para la conservación de la diversidad genética de las especies nativas.

“Actualmente se lleva a cabo la recolección de semillas en distintos sectores de la provincia. Posteriormente seguiremos con la construcción de un edificio para la conservación y germinación de las mismas. Este trabajo nos permitirá reconstruir el bosque nativo degradado”, explicó la jefa del Programa Medio Ambiente, Lucrecia Pedernera Bartolucci.

Además, aseguró que esta tarea será de suma importancia para el desarrollo de la flora autóctona y el estudio de las propiedades de los cultivos. “Este espacio permitirá conservar el material silvestre y conocer el origen de las semillas, pero no las alterará genéticamente”, precisó la funcionaria.

El proceso del banco de germoplasma es el siguiente: armado del calendario de fechas de cosecha por especie, estudio de modo de dispersión de frutos y semillas, estudio de indicadores de madurez, comportamiento de las semillas frente a diversos agentes climáticos, requerimientos para germinación, conservación y capacidad germinativa, entre otros factores.

Foto: Prensa Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción.