Ambientalistas aseguran que se trata de una "especie forestal en peligro de extinción", por lo que sugirieron inclinarse por cemento y plástico reciclado.

Piden suspender la licitación de durmientes de quebracho

 

La Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam) le pidió al Gobierno Nacional que “suspenda” la licitación de durmientes de quebracho para ferrocarriles al tratarse de “una especie forestal en peligro de extinción”.

“El Ministerio de Transporte de la Nación, a través de Trenes Argentinos, llamó a licitación para la compra de 41.730 durmientes de quebracho colorado, lo que representa unas 5.000 toneladas e implicará la destrucción de los bosques chaqueños”, explicó Raúl Montenegro, titular de la ONG cordobesa, que posee status consultivo en el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas (Ecosoc).

Montenegro consideró “absurdo seguir presionando una especie en peligro cuando hay disponibles en el mercado durmientes de cemento y plástico reciclado”.

 

“Solicitamos al Gobierno Nacional que suspenda indefinidamente la licitación de durmientes de maderas duras y se declare en emergencia nacional a los quebrachales de Argentina, y muy especialmente, aquellos donde coexisten las tres especies autóctonas de quebracho (colorado, orco y santiagueño/mestizo)”, lanzó.

En tanto, Funam indicó que se basó, entre otros estudios, en una investigación de la Universidad Nacional del Nordeste que indica que la supervivencia de los quebrachales nativos “se pronostica sólo para 60 años más”.
“Ya se perdió el 85% de los quebrachales en Argentina”, remarcó.

Fuente: InfoCampo

 

Las máquinas robotizadas permitirán más productividad, menos consumo de energía, serán más amigable con el suelo, el ambiente y el operario, y no sólo serán inteligentes para producir granos y forrajes sino en cultivos regionales e industriales, producciones pecuarias, todos con procesos y productos trazados y certificados.

 

 

 

 

 

Del arado de mancera a los robots

 

Hace unos días se llevo a cabo una reunión en la Facultad de Agronomia de la UBA donde Investigadores de varias disciplinas sostuvieron que en los próximos años llegará una “tercera revolución de las Pampas” que trascenderá al modelo vigente, dominado por cultivos transgénicos, agroquímicos y siembra directa. Si bien consideraron que este tipo de producción permanecerá (aunque con prácticas más sustentables), afirmaron que podría convivir con otros sistemas intermedios de menor uso de insumos, orgánicos o agroecológicos.

La maquinaria agrícola no sera una excepción a esta tendencia revolucionaria, según Mario Bragachini, del INTA Manfredi. El especialista prevé  que las máquinas del 2030 serán robotizadas en un 90%, no serán conducidas sino programadas y asistidas con potentes software sobre la máquina y/o virtuales en la plataforma web.

En cada campo y lote habrá más máquinas que operarios, 3 o 4 “volantes” y 1 o 2 operarios en el caso de siembra, fertilización, pulverización, las personas más importantes y estratégicas estarán debajo del tractor, este se conducirá casi autónomo y lo realmente decisivo será el reaprovisionamiento para que las grandes máquinas no pierdan capacidad de trabajo al estar detenidas.

 

Ni el tamaño ni la potencia serán las principales razones por las que el productor o el contratista elegiran la maquinaria, su capacidad de procesamiento de datos sera la principal razón. Precisas, inteligentes, automatizadas, robotizadas con inteligencia precargada y muchos sensores de gestión on line serán las principales características de las maquinas el futuro. 

Las maquinas estarán interconectadas a través de una plataforma web u otros sistemas de comunicación en tiempo real, objetivo de adaptar y guiar las máquinas respetando todo tipo de variabilidad, de modo tal, que se puedan detectar y segregar en cada m2 de la unidad productiva, esto será posible con nuevos sensores en algunos casos con visión artificial.

La principal fuente de energía  serán motores  endotérmicos muy eficientes de muy baja emisión de gases contaminantes que  accionarán generadores de electricidad 12 y 24 voltios y bombas hidráulicas; los actuadores serán eléctricos e hidráulicos (sólo cables y mangueras). Principalmente contaran con materiales aleados de alta resistencia y bajo peso, muchos biomateriales y sistemas de traslados que no agredan el suelo.

Para producir granos se destacaran las máquinas más grandes y eficientes, y quizás robot más chicos (muchos) en fruti-horticultura y cultivos especiales. Los mini-robots podrán trabajar con energía eléctrica (baterías recargables), o bien directamente con energía solar. Argentina dispondrá del servicio de muchos satelitales propios y alquilados, redes de radares y un buen servicio de sensores remotos portable sobre satélites, aviones, drones, para optimizar el manejo de insumos variables.

Como el agua dulce será una limitante, el riego evolucionará en eficiencia, desapareciendo el riego por manto por el de aspersión inteligente; gran futuro del riego por goteo y riego por goteo subterráneo fundamentalmente por la eficiencia del uso del agua. La energía solar fotovoltaica será la fuente para bombear agua y almacenar energía en represas. Los equipos de riego distribuirán fertilizantes orgánicos y también aplicarán fitosanitarios.

Las máquinas ofrecerán una total trazabilidad del proceso realizado y cada movimiento será controlado en tiempo real; sus operaciones serán comunicadas al celular del interesado, también por telemetría desde una base de concesionario o fábrica se recibirán los parámetros de funcionamiento de las máquinas y los niveles de alerta de daño o mantenimiento.

Funte: InfoCampo. 

 

 

Un satélite desarrollado en Bariloche será utilizado para alerta de inundaciones y estudio agrícola en todo el mundo

Permitiria elaborar mapas de riesgo de enfermedades en cultivos, crear sistemas fertilizantes y detectar otras emergencias ambientales.

 

El Saocom 1A es un satélite tecnología avanzada que dará 14 vueltas por día a la Tierra durante los 10 años de vida útil estimada. El satélite formara dos constelaciones de satélites, SAOCOM 1 y SAOCOM 2 y a su vez cada constelación estará integrada por dos satélites, SAOCOM 1A y SAOCOM 1B, y SAOCOM 2A y SAOCOM 2B.

Según informaron desde la CONAE (comisión Nacional de Actividades Espaciales), esta misión llevará al espacio una compleja tecnología de observación de la Tierra mediante radar de apertura sintética (SAR) en banda L, especialmente diseñado para detectar la humedad del suelo. Esta información será utilizada en agricultura para elaborar mapas de riesgo de enfermedades de los cultivos (como el hongo fusarium, perjudicial para el trigo), para crear sistemas de aplicación eficiente de fertilizantes y desarrollar modelos hidrológicos de alerta temprana de inundaciones, especialmente sobre la región pampeana. Los satélites SAOCOM funcionarán en conjunto con cuatro satélites italianos en el Sistema Italo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias (SIASGE), creado por la CONAE y la agencia espacial italiana ASI, para contribuir a la gestión de emergencias y el desarrollo económico mediante información de origen espacial.

“Por su complejidad, es el proyecto más importante encarado por el sistema científico tecnológico argentino. Es jugar en las ligas mayores de satélites científicos de observación junto a la NASA (Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de EEUU) y la ESA (Agencia Espacial Europea)”, dijo a la agencia Télam, Fernando Hisas, jefe de Proyectos de Conae.

 

Ademas explicó que es “el primer satélite de tele-observación de baja frecuencia, lo que le da una capacidad de medición de humedad en suelos entre nubes, lluvias y tormentas, lo que no pueden hacer los satélites ópticos de alta frecuencia”.

“Esto permite ir monitoreando los suelos, incluso bajo el nivel de la superficie, y ver cómo se va saturando de humedad. Sumado a un pronóstico de lluvias, es de gran utilidad para anticipar inundaciones, con efectos en tierras productivas y también de grave impacto social”, señaló el científico.

Valoró además “el valioso uso que le dará el país para su producción y planificación social, además del aporte de la integración al sistema internacional con Italia, que por contrapartida le da acceso privilegiado a imágenes y datos”.
Añadió que “sólo por la posibilidad de estudios y prevención de inundaciones en la Pampa Húmeda, el retorno de la inversión que hace el país está cumplido”, y vaticinó “una importante fuente de ingresos con la comercialización prevista en la venta de imágenes y datos”.

El satélite fue diseñado y fabricado en la sede central de Invap en Bariloche, donde también se encuentran la agencia satelital ArSat. En junio lo enviaran a Estados Unidos para su lanzamiento en agosto, desde la estación Vandemberg, en California.

 

Fuente: Infocampo

 

En la Cámara de Diputados de la Nación presentaron un proyecto para derogar por "inconstitucional" el decreto que reduce en medio punto porcentual por mes los derechos de exportación.

Extendiendo el conflicto con el campo que se inició en 2008 con la Resolución 125, el kirchnerismo, en este caso representado por el diputado nacional sanjuanino José Luis Gioja, presentó en la Cámara baja un proyecto para derogar por "inconstitucional" el decreto que reduce en medio punto porcentual por mes los derechos de exportación de la soja, una promesa de campaña de Mauricio Macri.

La medida dispuesta por el Poder Ejecutivo a través del decreto 1343 implica una rebaja de la alícuota desde este mes hasta llegar a retenciones del 18% en diciembre de 2019, el nivel más bajo desde el 2002, y casi la mitad de lo que percibía el Estado hasta 2015 (35%).

El presidente del PJ, quien gobernó San Juan hasta 2015, advirtió que ese decreto significará para las provincias una quita de 6.000 millones de pesos. "Esta norma no sólo afecta económicamente a las provincias, además es inconstitucional e ilegítima porque el Gobierno no tiene la facultad para dictarla", sentenció.

Para Gioja, "el Gobierno de Cambiemos apela a un cinismo sin límites", ya que por un lado "repiten como un mantra que apuestan a la reactivación económica y a mejorar la coparticipación", y por el otro, "de un decretazo que afecta a los derechos de exportación, reducen sustancialmente la recaudación tributaria en cerca de 6 mil millones de pesos, que va a dejar sin obra pública a todas las provincias".

Fuente: Diario de la República. 

 

Los beneficiarios fueron 95 pequeños productores bovinos, que recibieron 15 hectáreas cada uno de Llorón y Digitaria para que no les falte forraje en invierno. El Gobierno sembró 1.425 hectáreas de megatérmicas.

Cuerpo: Mientras los otros  ocho departamentos de la provincia siguen recibiendo los kits del Plan de Fomento Productivo Rural, en Dupuy finalizaron las tareas del Plan Pasturas Sur, especialmente diseñado para esa zona de fuerte presencia ganadera, en la que muchas veces falta alimento para el ganado durante el invierno. Por eso el Gobierno sembró en los campos de los pequeños productores inscriptos (son los que tienen no más de 250 vientres avalados por el certificado de stock bovino que expide Senasa) un total de 1.425 hectáreas de pasturas megatérmicas, cuya eficacia ya fue probada. Se trata de 1.215 hectáreas de Pasto Llorón y otras 210 de Digitaria que beneficiaron a 95 criadores bovinos.

Los trabajos de siembra se realizaron en parajes y localidades de todo el sur: Buena Esperanza, Fortín El Patria, Batavia, La Maroma, Martín de Loyola, Unión, Los Overos, El Porvenir, Arizona, La Verde, Anchorena y zonas aledañas a todos ellos. Otra arista positiva para la economía local es que 13 contratistas de San Luis de las diferentes zonas donde se llevó a cabo el plan fueron los encargados de llevar adelante las tareas de siembra. Incluso en muchos casos los propios beneficiarios que contaban con las herramientas para llevar a cabo los trabajos de labranza sembraron su propio lote y prestaron servicios a campos vecinos, por lo que el plan generó mano de obra local en su totalidad.

A cada beneficiario se le entrego sin costo alguno semillas de pasturas megatérmicas, semillas de maíz y un kit de boyero eléctrico completo para la siembra, y además el Programa Producción Agropecuaria y Arraigo Rural los ayudó con el cierre de las 15 hectáreas a las que fueron destinadas las pasturas y con la clausura del lote, ya que el primer año hay que dejarlas crecer para luego pastorearlas con un buen manejo, por lo que también recibirán charlas de capacitación.

El Plan Pastura Sur tiene varios beneficios en el corto y el largo plazo. Permite aumentar la oferta forrajera en establecimientos de cría bovina, fomenta el uso de pasturas perennes y mejora los índices productivos de estos pequeños productores, cuyos porcentajes de preñez muchas veces se ven afectados por diversos factores relacionados con el clima, la falta de alimento y los problemas económicos para implementar un buen manejo.

“La cría de ganado bovino es la principal actividad pecuaria de San Luis. Esta actividad en la zona ha ido creciendo y es sabido que en áreas ambientalmente frágiles, cuando se excede la capacidad receptiva de animales se pueden generar daños irreversibles en el ambiente, lo que repercute de manera negativa en la producción”, explicó Agustín Martínez, uno de los funcionarios que más estuvo en contacto con los criadores durante el desarrollo del proyecto, por lo que conoce a fondo la realidad de la zona.

En un sentido amplio, a través de la incorporación de pasturas y tecnología de proceso, lo que busca el Gobierno es reforzar la estructura ecológica del ambiente, apuntando a la conservación de los recursos naturales y evitando comprometerlos para las generaciones futuras.

“Desde el punto de vista productivo, la utilización de pasturas implantadas y el cambio en la cultura productiva mediante el asesoramiento técnico y las capacitaciones permitirá incrementar la receptividad de estos campos, y por consiguiente aumentar la producción de carne por hectárea”, agregó Martínez, quien dio algunos detalles técnicos: “En relación a las labores de siembra, la densidad para el Pasto Llorón fue de 1,3 kilo por hectárea, mientras que la de Digitaria quedó en 5 kg/hectárea. Ambas pasturas se sembraron con un cultivo acompañante, en este caso fue maíz, con el fin de brindarle protección a la pastura”.

En Argentina el Pasto Llorón (cuyo nombre científico es Eragrostis Curvula)  se encuentra principalmente distribuido en el sur de Córdoba, San Luis, La Pampa, este de Mendoza y el oeste de Buenos Aires. En primavera crece en forma de matas de hasta un metro de altura y en verano florece para luego diseminarse a través de semillas. Es una megatérmica muy invasiva, posee una alta tolerancia a la sequía y al frío, es de fácil establecimiento, se adapta a suelos arenosos y de baja fertilidad, lo que hace que junto con la profundidad de las raíces sea una planta apta para combatir la erosión eólica y fijar médanos. Es resistente al fuego y al pastoreo, por lo que es recomendable también para su uso como especie forrajera, la virtud más valorada en Dupuy. “En líneas generales, la producción de materia seca total por hectárea varía entre 5.000 y 7.000 kilos, con la ventaja que es de muy  buena palatabilidad”, explicó el funcionario.

La Digitaria (Digitaria Eriantha) también crece en las mismas regiones que el Pasto Llorón. Es una hierba forrajera perenne originaria de Sudáfrica que se cultiva para pastoreo de ganado en América desde hace muchos años. Es muy apreciada por su resistencia a la sequía, su versatilidad en cuanto a los suelos y su rápido crecimiento. Es un pasto estolonífero, vigoroso, de porte semierecto, que cubre densamente el suelo. Puede alcanzar un metro de altura y crece en varios tipos de suelos, desde arenosos hasta arcilloso-pesados, prefiriendo los francoarcillosos y francoarenosos bien drenados. Tolera mal el exceso de humedad: si bien soporta cortos períodos de inundación el anegamiento prolongado la ahoga. Su producción de materia seca varía entre 4.000 y 7.000 kilos por hectárea y también es muy digerible para el ganado vacuno.

Los siguientes trabajos a realizar por los técnicos de la cartera ministerial incluirán las inspecciones de los lotes sembrados y brindar capacitaciones teóricas y a campo relacionadas al manejo de las pasturas megatérmicas.

Fuente: Diario de la Republica. 

Probaron con centeno, cebada y triticale con buenos resultados, porque estabilizan el suelo y captan y distribuyen mejor el agua de lluvia antes de los cultivos estivales.

Conocidos por los múltiples beneficios que aportan al suelo, tanto el centeno, la cebada como el triticale contribuyen a la sustentabilidad de los sistemas en regiones semiáridas, debido a que estabilizan el suelo y mejoran la captación y redistribución del agua de lluvia, entre otras características.

Especialistas del INTA-San Luis determinaron luego de algunos ensayos a campo que su incorporación planificada en las rotaciones protege el suelo de la erosión eólica y reduce hasta un 85% la densidad de malezas, lo que los convierte en una especie de "panacea" en momentos en los que esta vegetación indeseada está haciendo estragos en todo el centro del país.

Juan Cruz Colazo, especialista en manejo de suelos y cultivos de esa unidad del INTA, aseguró que “el uso de cultivos de cobertura es una tecnología cuya adopción creció considerablemente y, en la actualidad, forma parte del núcleo de políticas de conservación de suelos en la Provincia de San Luis”.

En la provincia predominan los suelos arenosos, susceptibles a la erosión eólica, una tendencia que se incrementa a medida que avanzamos hacia el sur, en el Departamento Dupuy, donde prácticamente toda la actividad rural se concentra en la ganadería justamente porque es muy difícil sostener una agricultura intensiva por la falta de agua (que además en varios sectores tiene arsénico) y de suelos aptos.

“Cultivos como el centeno nos permite controlar y reducir la pérdida de suelo”, indicó Colazo, quien aclaró: “Un estudio que comparó la tasa de erosión en suelos similares de San Luis y el sur de Córdoba determinó que, a pesar del bajo rendimiento del cultivo de cobertura, la erosión se redujo en un tercio. Y esto no es un dato menor”. Claro, la búsqueda es justamente por ese lado, entonces no interesan tanto los kilos por hectárea que pueda rendir una cebada o un centeno ya que el objetivo no es comercializar la cosecha, la ganancia está en la protección del suelo, por lo que a largo plazo se verá reflejada en el éxito de futuras campañas sobre esa misma superficie, que estará más protegida.

 

El desafío de las malezas

El control de las malezas resistentes es uno de los principales desafíos que enfrentan los sistemas de producción y los planteos agrícolas de San Luis no son la excepción. Desde el yuyo colorado (que fue la especie que más se desarrolló en los últimos años) hasta la tradicional roseta, los campos se fueron poblando de estas plantas que compiten con los cultivos de verano por el agua y la luz, causando estragos en los rendimientos. Sin embargo, esos estudios del organismo nacional realizados en el sur de San Luis mostraron reducciones de hasta el 85% en la densidad de malezas previo a la siembra de los cultivos estivales.

En este sentido, Colazo junto con el grupo de producción agrícola del INTA San Luis y referentes de los Programas Nacionales de Suelo y Agua, trabajan en el análisis y estudio de las especies de gramíneas y leguminosas que mejor se adaptan a zonas semiáridas, como las que presenta esta provincia y también el sur de Córdoba, donde la eficiencia en el uso del agua es un aspecto clave. “En una primera etapa, nos concentramos en establecer el costo hídrico de los cultivos de cobertura debido a que la humedad en el suelo no es algo que sobre aquí”, señaló el especialista, apuntando a la falta de agua en el primer metro, todo un desafío para la agricultura en el semiárido en una zona donde las lluvias están absolutamente concentradas en el período que va de octubre a marzo.

 

No afectan el consumo hídrico

Resultados de ocho años de investigación mostraron valores de costos hídricos medios que variaron entre 17 y 44 milímetros, un consumo similar al de regiones más húmedas y que al momento de siembra del maíz no generó una disminución en la oferta hídrica, por lo que quedó claro que el centeno, la cebada y el triticale no iban a cambiar la ecuación en cuanto al uso del agua de la napa. “Nuestro trabajo se centra en el estudio de las especies y las variedades, la fertilización, la fecha de siembra y el momento de secado óptimo y recomendados para San Luis”, expresó Colazo, quien ejemplificó que “el centeno, en especial sus variedades de crecimiento rápido, se destaca en la producción de materia seca frente a la cebada o el triticale”.

La fertilización nitrogenada es otro aspecto a tener en cuenta. “Si bien los efectos son indiscutidos, el aumento en los rindes de materia seca dependerá del contenido de agua que tenga el suelo al momento de la siembra, por lo que recomendamos las fechas más tempranas, que se dan en abril y mayo”, cerró Colazo.

Fuente: Diario de La Republica.