El pasado viernes el Ministerio de Agroindustria de la Nación, INTA, CIAPA SL, CREA, UNSL y Gobierno de San Luis organizaron con gran gran éxito y muy buena convocatoria la Jornada a Campo titulada "Hacia una agricultura adaptativa y sustentable en el Valle del Conlara". De esta forma CIAPA y las demás entidades demuestran el compromiso del sector hacia la sociedad en materia de cuidado, sustentabilidad y adaptación a los tiempos que corren para asi generar alimenetos y cuidar el medio ambiente.  

Galería de fotos. 

 

 

Fuente: CIAPA SL

Redacción: CIAPA SL

La semana pasada se realizó con gran éxito la 1º Jornada Nacional de Manejo, conservación de Suelos y Ordenamiento Territorial en la ciudad de Villa Mercedes - San Luis teniendo una alta convocatoria y participación por parte de profecionales, productores y estudiantes, llegando a mas de 190 participantes. Durante el día jueves 7/9 se realizaron las disertaciones a cargo de diferentes referentes nacionales abocados a la temática y  el día viernes 8/9 se realizo una recorrida de campo para visualizar la problemática en zonas aledañas a la ciudad.  

Galerìa de fotos.

 

 

Fotos: Ing. Daniel Riscosa

Redación: Ciapa Sl.

Un ingeniero agrónomo 2.0. como pilar estratégico en la agricultura y ganadería digital. El Agro Esta Online.

Hablamos mucho de la era digital, del big data que ya está aquí, de los nuevos CMR, de la repercusión en los agronegocios, pero hablamos muy poco de cómo la tecnología está transformando para siempre a los ingenieros agrónomos. Estoy convencido que profesional digital de la agronomía no se refiere a saber cómo son las cosas en redes sociales. Tampoco va de entrenarse en plataformas. Creo que ser un agrónomo digital implica un conjunto de características y virtudes poco analizadas. Considero que es el momento de lanzar el tema y ahondar en ello.

Hoy en día las empresas agroindustriales, de insumos agropecuarios, demandan nuevos perfiles especializados e insertos en una tierra sembrada de tecnologías como son SEO, SEM, las redes sociales, publicidad digital, comunicación online, drones, big data,  agrobusiness intelligence y la década de la tecnología de precisión en todas las actividades…por tal motivo el ingeniero agrónomo tiene el desafío de entender, formar parte y potenciar las herramientas digitales para incrementar las ventas en su empresa.

Los ingenieros agrónomos no solo deben desenvolverse y hacer valer su saber hacer comercial, como empatizar de cara al cliente objetivo, sino que deben tener presencia, dinamismo y visión estratégica en internet del agro.

Las redes sociales del agro marcaron la línea de partida de una carrera hacia la adaptación digital de las empresas.

Un ingeniero agrónomo en plena metamorfosis 2.0

El ingeniero agrónomo es un profesional todo terreno. Un generador de cambios.

Capaz de inspeccionar sistemas de siembra, procesos, cosecha de cultivos, certificación de semillas, fertilización y planes agropecuarios, estimar costos de producción, aplicar logística de entrega de insumos. Hacer y supervisar trabajos de investigación, experimentales y desarrollo, capacitar, dirigir equipos comerciales, captar y mantener clientes, elaborar informes, presupuestos y poner buena cara, sonreír y cruzar los dedos.

A veces pienso que el ingeniero agrónomo actúa como psicólogo, conociendo al cliente y haciendo valer el don de comunicación, el planteamiento de soluciones, la organización hacia la venta y él saber frenar el afán comercial en el momento preciso. Un gran contenedor de emociones.

Podría seguir enumerando labores, pero es solo una muestra de todas las actividades y responsabilidades que nos toca vivenciar. Y para seguir sumando, esta era digital nos enfrenta con nuevas herramientas y conocimientos que debemos adquirir para prepararnos y comprender a un cliente omnicanal, multidispositivo y con un brazo más …… su móvil.

Ingeniero agrónomo 2.0

El ingeniero agrónomo 2.0 debería estar detrás y ser el responsable de un chat online para valorar y responder con asertividad la “oportunidad comercial y técnica real”, en el instante que suceden las cosas, dando a conocer su nombre y apellido. Gracias a las nuevas herramientas tecnológicas, al entorno virtual y realidad aumentada, el cliente del agro hoy puede satisfacer sus inquietudes técnicas y comerciales desde su teléfono móvil sentado en su tractor en el medio del campo.

Los actuales canales digitales de comunicación brindan el espacio para que el ingeniero agrónomo 2.0 sea más resolutivo.

El hecho de poder alcanzar a más clientes activos y potenciales hace que la labor comercial exija un manejo correcto de las plataformas y un buen navegar por los diferentes entornos online.

Versatilidad y flexibilidad, características del ingeniero agrónomo 2.0.

Saber cómo soltar anzuelos online y aplicar un discurso de venta acorde al vocabulario de cada canal. Estar preparados para dar respuestas y resolver cualquier duda que se presente y solventar imprevistos en red.

Debemos rumear la adquisición de términos y la empatía digital. Difiere mucho enviar un email con un precio que defenderlo por twitter. También varía, escribir por whatsapp o mantener video conferencia por skype o móvil, que solo escuchar una voz.

Los ingenieros agrónomos 2.0 tienen que estar ahí, donde el contenido se consume y la información flota en un río digital. El comportamiento del agricultor, del cliente del agro, ha rotado. Lo que antes se respondía con un monólogo comercial de 5 minutos conformado por las características del producto o servicio, hoy se resuelven con otras acciones que cumplen un papel prioritario. Entre ellas podemos destacar la profundidad del conocimiento presente en internet, las opiniones y referencias en línea, el tweet a tweet y la interacción en él social media, la diversidad y calidad del agrocontenido, como el dinamismo en los micro-momento.

Muchos son los agronegocios que han saltado el alambrado y sembraron semillas digitales en una tierra online. Solo es ver en la red como nacen ecommerce de empresas agroindustriales y agroalimentarias.

Ha llegado el momento, de pensar, crear y desarrollar cercanía de nuestros productos y servicios en la omnicanalidad.

Escoge las herramientas, plataformas y contenido adecuado para mantener engagement con los compradores. Coloca el mensaje en varias canastas.

Definiendo a un ingeniero agrónomo 2.0 Un profesional digital.

A modo de resumen y como opinión personal, un ingeniero agrónomo 2.0 debe alcanzar ciertos patrones en 5 campos diferentes.

  • Campo de Habilidad 2.0: ¿La tecnología forma parte de tú día a día o simplemente, hablas de ella como si la aplicaras? Es imprescindible la incorporación de la tecnología a tu labor profesional, aprendiendo a utilizarla, incorporándola a tu rutina y hábitos. No es solo verla pasar, tienes que experimentar con ella. Las empresas agroindustriales deben crear y generar los espacios como redes, para potenciar la habilidad 2.0. del ingeniero agrónomo.
  • El campo del Conocimiento 2.0. ¿Sabes algo de digital? Aprender digital, es como sembrar un cultivo nuevo. Te exige un conocimiento profundo y actualización constante. Desarrollar labores prácticas continuas en el entorno del cultivo.
  • La Red de contactos del campo: ¿Tienes cuantificada tu red de contactos digital? Es obvio, que una positiva red de contactos a nivel digital brinda más oportunidades comerciales, más agronegocios. Ten en cuenta… “Que las redes de contacto del agro online se construyen por la afinidad de valores y no por origen o propósito”. A gestionar el networking.
  • Experiencia campo adentro: Sólo se aprende haciendo. ¿Cómo te describirías a nivel digital? Prueba y error en un camino online sin curvas ni atajos. Empieza a caminar con la vista puesta en experiencias y emociones digitales para tus clientes.
  • Un campo de Actitud: Cuando participo en reuniones directivas, la mayoría de veces solo detecto una suma de individualidades, nunca un equipo comercial 2.0. Una red digital es más potente que un solo individuo. Momento de resiliencia como fertilizante ante lo nuevo… al cambio.

Un ingeniero agrónomo digital realiza un proceso de venta de manera diferente. No se limita y se ancla a la experiencia comercial, sino en métricas y monitoreo de datos y que los mismos estén alineados para alcanzar el objetivo propuesto.

El resultado para las empresas agroindustriales es lograr ventas, gestionándolas de una forma muy diferente.

Las empresas agroindustriales tienen enfrente un gran reto. El de como vincularse y formar equipo con profesionales agrónomos digitales, aprovechando los nuevos recursos del e-commerce como las redes sociales.

 

 

Antonio Ivancovich, profesor asociado de Fitopatología de la carrera de Ciencias Agrarias de la UNNOBA; y Miguel Lavilla, jefe de Trabajos Prácticos de la asignatura Producción de Cereales y Oleaginosas y Fitopatología.
 

El proyecto está centrado en conocer aspectos morfológicos y genéticos del hongo cercospora kikuchii, tanto a nivel de la semilla como del cultivo. El trabajo es realizado junto a un importante instituto de investigación japonés.

Investigadores de la UNNOBA y del INTA estudian la morfología y genética de un patógeno de la soja extendido por diversas regiones de Argentina, para el cual no existen aún variedades genéticamente resistentes ni pautas de manejo integradas. Lo hacen en el marco de un proyecto financiado por el Japan International Research Center for Agricultural Sciences (JIRCAS), un instituto de ciencia de Japón interesado por líneas de investigación que aporten conocimiento sobre diversos aspectos del cultivo de soja que puedan afectar el rendimiento.

Antonio Ivancovich, profesor asociado de Fitopatología de la carrera de Ciencias Agrarias de la UNNOBA; y Miguel Lavilla, jefe de Trabajos Prácticos de la asignatura Producción de Cereales y Oleaginosas y Fitopatología, brindaron precisiones respecto de los alcances de esta investigación, cuyo objetivo de máxima es potenciar el conocimiento sobre el patógeno (conocido con el nombre científico de cercospora kikuchii) y poder lograr una variedad resistente que evite el daño que ocasiona, tanto en la semilla como en la planta.

El investigador precisó que se trabajará sobre varios aspectos: “Por un lado, se realizarán estudios morfológicos del patógeno comparando muestras obtenidas en distintas zonas del país donde esta enfermedad se ha manifestado. Por ejemplo, en las provincias de Tucumán, Salta, Jujuy, Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Corrientes, Misiones, Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires”.

El estudio también contemplará el análisis molecular para identificar si hay diferentes biotipos del hongo en las diversas zonas del país y, a su vez, si el mismo patógeno ataca a la planta y a la semilla.

Con respecto a la implicancia de la investigación, los investigadores coincidieron en que aportará información novedosa que se sumará al acervo de conocimiento científico sobre “un patógeno muy extendido”.

“Este es un hongo que, hasta hace diez años, causó problemas exclusivos en la semilla pero, por razones que no están claras, empezó a ocasionar síntomas en la planta. Y ahí es donde está el foco de la investigación: en poder determinar si el agente que causa la enfermedad es el mismo para la semilla que para la planta”, explicó Lavilla.

Con un plazo de ejecución del proyecto a cinco años, el objetivo final es poder recoger la información que permita la incorporación de resistencia genética a este patógeno. En este sentido, los investigadores tienen la referencia de los trabajos desarrollados para la roya de la soja, una enfermedad ya conocida. Al respecto, Ivancovich recordó: “Hemos trabajado de manera similar para la roya, haciendo estudios morfológicos, genéticos y moleculares, con el propósito de que haya material resistente a esta enfermedad”.

“Tenemos que determinar si el patógeno cercospora kikuchii difiere morfológica y molecularmente en distintas regiones, algo que resulta fundamental ya que cuando se quiere incorporar resistencia genética se tiene que apuntar a cada patógeno en particular”, agregó Lavilla.

Los investigadores consideraron que el proyecto aportará información de utilidad respecto de cuándo aparece el síntoma y cuándo comienza a causar daños, para poder planificar estrategias de manejo integradas. “Queremos determinar el umbral correcto para poder establecer las formas de manejo adecuadas. Lo que buscamos es entender si el control temprano reduce la presencia del patógeno en la semilla y cómo ésto impacta en el rendimiento”, apuntó Lavilla. Como no existen variedades resistentes, en la actualidad el manejo se da mediante el uso de fungicidas. “Esta investigación aportará información que servirá, entre otras cosas, para combinar distintas estrategias, minimizando el uso de fitosanitarios y, a la par de ello, buscar variedades resistentes”, concluyó Ivancovich.

Foto: Argentina Investiga

Fuente: El Semiarido

Inscripciones abiertas. Hace clikc en el enlace , no te quedes afuera. 


https://goo.gl/forms/uFFOX9BGTuWQObzG2

 

 


 

Bajo condiciones de escasez de agua en el secano, la falta de alimento obliga a buscar otras alternativas de producción, en la cual, haciendo uso de la técnica de la hidroponía, se puede obtener forraje verde hidropónico (FVH), que puede ser una opción apropiada para pequeños agricultores ganaderos.

El término hidroponía, tiene su origen en las palabras griegas “hydro”, que significa agua, y “ponos”, que significa trabajo. Tradicionalmente se ha entendido como el cultivo de plantas en soluciones nutritivas, que contiene todos los elementos minerales necesarios, para el desarrollo y producción de plantas.

El forraje verde hidropónico consiste en la germinación de semillas de especies gramíneas y leguminosas (poáceas y fabáceas) que pueden ser utilizadas como forrajeras, entre ellas, trigo, avena, centeno, cebada, maíz, alfalfa, entre otras. El método, es bastante antiguo, pues se remonta a la época de griegos y romanos, que hacían germinar la semilla para alimentar su ganado.

La principal característica del forraje verde hidropónico, es la de producir forraje verde sin sustrato, usando bandejas de material inerte, la cuales sostienen las semillas con la humedad 1 suficiente para su crecimiento. Distintos especialistas, sostienen que la germinación por sí sola, incrementa el valor nutritivo de la semilla, sin requerir de suelo, con la ventaja adicional que el tiempo utilizado es corto, y con un nivel de intensidad de producción alto.

La posibilidad de producir forraje verde en bandejas plásticas, es una forma sencilla de entregar a los animales un alimento verde con alto contenido de agua y nutrientes, con una masa y volumen considerable y altamente palatable, sirviendo de alimento a variadas especies de animales y zonas donde el agua es un recurso escaso.

  1. SISTEMA DE PRODUCCIÓN DE FORRAJE VERDE HIDROPÓNICO

El FVH es una técnica sencilla, dinámica y rápida de producir, es por ello que es recomendable para la agricultura familiar campesina en pe-ríodos de escasez hídrica, porque con un bajo consumo de agua, pueden llegar a producir una fuente importante de alimentación para sus animales, y a un bajo costo.

La producción de FVH, se desarrolla en las siguientes etapas:

1.1. Selección de la semilla

Para este tipo de forraje se utiliza principalmente semillas de gramíneas, como trigo, avena, centeno, triticale, cebada, o maíz. El uso de ellas, se debe fundamentalmente a la oferta en zonas de secano, y a su bajo costo durante todo el año. En el caso del trigo, se requiere semilla de trigo corriente, la que normalmente el productor del secano siembra en su predio, y para ello es necesario contar con un porcentaje de germinación de la semilla sobre un 90%, y que además esté libre de semillas de malezas u otros elementos.

1.2. Dosis de siembra

Para el caso de semillas de Trigo, Avena, Cebada, Centeno y Triticale, referencialmente se utiliza una dosis de 300 a 350 gramos (g) por cada bandeja de dimensiones 35,5 cm x 45 cm, es decir se utiliza un kilo de semilla a ser distribuida en tres bandejas. Para el caso del maíz la dosis se debe aumentar entre 500 a 600 gramos por bandeja, lo que significa utilizar 2 bandejas por kilo de maíz.

1.3. Remojo o pregerminación de las semillas

Esta etapa es fundamental, para alcanzar el éxito en la producción de forraje verde hidropónico. Se procede a la imbibición de la semilla para activar el proceso de germinación. En esta fase, las semillas se embeben en agua limpia durante un período máximo de veinticuatro (24) horas, considerando a las 12 horas un receso u oreado de 1 hora, para generar oxigenación adecuada a la semilla, lo que se consigue vaciando el recipiente del agua. Transcurrida la hora de receso, se llena de agua limpia el recipiente que contiene las semillas, y se continúa con el proceso de imbibición (Figura 1). En esta etapa, es necesario eliminar las impurezas o semillas que no germinaron (inviables), que son aquellas que flotan en el agua.

Es recomendable, que el recipiente utilizado para el remojo de la semilla sea de material plástico, y no necesariamente translúcido.

Figura 1. Proceso de remojo o pre-germinación de semillas.

En evaluaciones realizadas por INIA, para las semillas de trigo, centeno y cebada, se ha determinado que con una imbibición 24 horas, la germinación de la semilla alcanza un porcentaje superior al 90%. Suficiente como para lograr un forraje verde hidropónico de calidad.

1.4. Desinfección y lavado de semillas

La desinfección de las semillas, tiene como principal objetivo disminuir o anular la proliferación de hongos durante el crecimiento del forraje. Para ello, una forma sencilla y económica de desinfectar la semilla posterior a la etapa de pre-germinación, es sumergir la semilla en una solución de hipoclorito de sodio (Cloro) al 1%, es decir, 10 ml de cloro en 1 litro de agua limpia, y por un tiempo no mayor a los 2 minutos, porque un tiempo mayor podría dañar la viabilidad de la semilla.

Posterior a la desinfección con cloro, se procede a un enjuague con agua limpia, y finalmente se realiza la siembra directa sobre las bandejas.

1.5. Siembra

Una vez que las semillas se encuentran hidratadas y desinfectadas, se procede inmediatamente a la siembra. La dosis de semilla, indicada en el punto 1.2, permite que una bandeja de dimensiones 45 cm x 35,5 cm y con una superficie aprovechable de 0,124 m2 ó 1.240 cm2 (40 cm x 31 cm) quede cubierta completamente.

La bandeja utilizada, son de material polietileno, las que usualmente se utilizan en casinos para el servicio de comidas (Figura 2). Estas tienen la particularidad de no oxidarse, ser resistentes, fácil de lavar, ser reutilizables, y apilables unas sobre otras, entre otras ventajas.

Figura 2. Bandeja de polietileno sembrada con 330 gramos de semilla seca de trigo, que corresponde a 500 gramos, aproximadamente, de semilla después de la imbibición.

Antes de la siembra de las semillas, las bandejas deben ser perforadas al menos en uno de sus extremos. Se recomienda realizar entre 3 a 5 perforaciones de 5 mm en uno de los costados de la bandeja (Figura 3), para permitir que escurra el exceso de agua de riego, y además evitar que las semillas queden sumergidas, evitando así la pudrición de las mismas.

Figura 3. Perforación de bandejas para facilitar el escurrimiento de agua de riego

1.6. Germinación

Las semillas necesitan de ciertos factores externos para poder desarrollar su proceso de germinación. Entre los más importantes se mencionan temperatura, humedad, oxígeno, y oscuridad. Cuando uno o más factores son deficientes, existe la probabilidad que la germinación y la formación de la planta no llegue a buen término.

Para el caso de la temperatura, aquella que se produce entre los meses de octubre y abril es suficiente para iniciar el proceso de germinación y crecimiento de las plántulas. Para los meses de mayo a septiembre, ésta debe ser suministrada de forma artificial por equipos generadores de calor. Para la humedad, se recomienda realizar dos riegos diarios (en la etapa de germinación) para mantener la semilla hidratada (ver apartado de riego).

Para dar la oscuridad adecuada y suplir la capa de suelo presente en una siembra tradicional, las semillas deben ser ubicadas en una cámara oscura, o se tapan con un plástico color negro. Tanto el material, como el color, otorgarán la temperatura y oscuridad requerida para la germinación de las semillas. El retiro de las semillas germinadas desde la cámara de oscuridad, y traslado a su ubicación final en estanterías o repisas, debe ser hecho cuando el brote alcance un crecimiento de 2 cm aproximadamente (Figura 4).

Figura 4. Forraje de 2 a 3 cm aproximadamente. Posterior al proceso en la cámara de oscuridad.

1.7. Ubicación en estructuras de producción de F.V.H, y riego

Una vez que las bandejas se han retirado de la cámara de oscuridad y los brotes del forraje alcanzaron un crecimiento de al menos 2 cm, se procede a ubicar las bandejas en las estanterías o repisas definitivas de estructuras para la producción del forraje verde hidropónico. El objetivo que se persigue, es conseguir que el forraje quede expuesto a la luz, temperatura, y una alta humedad relativa.

Idealmente, se deben ubicar las estructuras dentro de un invernadero, de manera de proporcionar las condiciones ideales para el crecimiento del forraje. En el caso que no se disponga de invernaderos, si las temperaturas son bajas, la estructura puede ser cubierta con polietileno transparente y generando espacios de ventilación. En ningún caso, el forraje debe quedar expuesto en forma directa al sol, porque se quemará y no logrará crecer. El mismo caso sucederá, si el forraje queda expuesto a temperaturas por sobre los 32o C. Incluso, las especies trigo, avena, cebada, triticale, y maíz no logran crecer con esas temperaturas. Sólo el centeno, puede soportar hasta 34o C de temperatura ambiental.

Idealmente, las estructuras de producción de forraje verde hidropónico, deben contar con un sistema de riego por aspersión de gotas finas, con la finalidad de humedecer el forraje de for-ma homogénea en todos sus niveles. El agua a aplicar con riego, puede ser realizado con aplicadores manuales, pulverizadores de mochila, o aspersores conectados a una fuente de agua. Los riegos se deben realizar 3 a 5 veces por día, en la etapa de crecimiento, y dependiendo del tamaño del forraje y la temperatura ambiente a la cual esté sometido.

1.8. Fertilización

Las semillas de cereales contienen energía suficiente para el crecimiento del forraje en su primera etapa. Cuando las plantas hayan logrado una altura promedio de 5 cm, se suministra un fertilizante foliar a base de macro y micronutrientes, con el objeto de acelerar el crecimiento. Sin embargo, en trabajos realizados por INIA (Figura 5) los forrajes de gramíneas (a excepción del maíz), bajo condiciones climáticas de la Región de O`Higgins, logran un crecimiento promedio de 22 a 25 cm en 16 días de producción, desde el momento de la siembra en las bandejas. Esto refleja que el suministro de agua, a través del riego por aspersión, es suficiente para el crecimiento de forraje, en un período aproximado de dos semanas. Además, el no usar fertilizantes inorgánicos, permite que el forraje verde sea un alimento completamente orgánico e inocuo.

Figura 5. Crecimiento de especies de gramíneas, bajo condiciones de hidroponía.

1.9. Cosecha

Cuando el forraje haya alcanzado una altura superior a los 20 cm, que se alcanza aproxima-damente en 15 días, se encuentra en condicio-nes de ser cosechado y en condiciones para ser entregado a los animales.

El forraje no requiere de cortes, la entrega a los animales es total incluyendo las raíces, pues la masa vegetativa queda dispuesto como un blo-que, el cual es de fácil entrega (Figura 6).

Figura 6. Cosecha de forraje verde hidropónico dispuesto como un bloque, incluyendo raíces, tallos y hojas.

Agroquímicos: Distancias Mínimas. Ministerio de Agroindustria

Buenas Prácticas Agrícolas : Zona de amortiguamiento